Agri/Dulce

José Israel Cruz


August 18, 2014

Escribo estas palabras en la mañana del lunes, 11 de Agosto de 2014.

Hoy, muchas de mis amistades comenzaron sus semestres escolares. Yo, en cambio, me encuentro sentado en un Denny’s vacío en la Chardon, aquí en Hato Rey. Me estoy cuestionando si debo practicar mi francés—que está medio sala’o—o si debo tomar ventaja de la atmósfera emocional para concretizar mis sentimientos en palabras. Considerando el hecho de que ya he escrito un párrafo, parece que me he decidido por este último…

… es que hoy es medio agridulce.

Okay, mira. Lo que sucede es que este Denny’s es como mi “spot”, ¿entiendes? El spot: ese lugar especial donde te sientes en paz y donde cultivas un sinnúmero de memorias. Pues este Denny’s es mi spot. ¿Y hoy?  Hoy es probablemente la última vez que venga acá antes de partir a Senegal. Así que este desayuno sabe medio agridulce (metafóricamente).

Yo me iré de Puerto Rico en cinco días. No voy a mentir. Aunque estoy más que listo para empezar el programa, siento que me hacen falta un buen par de días más antes de irme, porque cinco días se siente como muy poco para despedirme apropiadamente de mi pequeña islita. Lo que sucede es que aunque me siento listo para ir a Senegal, no me siento listo para irme de aquí. Como resultado, tengo muchos nervios estos días. Pero que muchos. Y los nervios (metafóricamente) saben agrios.

Y mientras me siento en este Denny’s vacío con mi mente sala’  y mi café agrio, intento de pensar en todas las demás personas que se han sentido como yo. Contestación: todo el mundo.

…. Y es que estoy muy consciente de que lo que siento, aunque emocionalmente desgarrador, es más normal que un aguacero en Bayamón. Así que no me atemorizan los nervios que siento. En cambio, los acepto y recibo felizmente como otro reto que debo enfrentar. Y sé que (como siempre ocurren con los aguaceros) el sol saldrá de nuevo muy prontamente.  Me voy seguro de que esto es una montaña rusa que sólo va hacia arriba.

Sueño con el spot que encontraré en Senegal, con la gente que conoceré, con la gente que bendeciré y con la gente que me bendecirá. Sueño con el sol que está por salir y cuán dulce será. Estos nervios, nervios son, ¿pero quién no siente nervios cuando sube la cuesta de una montaña rusa? Y es por eso que no dudo que, a pesar de los nervios, esta montaña rusa me traerá el más dulce de los gozos.

José Israel Cruz