Viviendo el momento en paz

Ndenda Mutsaku - Senegal


May 9, 2019

Español
Que sucede cuando pones a una latina que le encanta estar bailando y moviéndose en un país donde la gente se sienta en silencio por 2 horas. Una latina que siempre quiere solo concentrarse y termina el trabajo para después poder hacer lo que quiera y no tener que preocuparse por ello, que la palabra eficiencia es parte de su personalidad, y la pones en un país donde todo va a su tiempo, poquito a poquito y “inshallah” que significa si dios quiere las cosas pasen. Soy alguien que piensa que no hay que perder el tiempo haciendo nada y tuve que adaptarme a una cultura donde sentarse y ver el tiempo pasar es un habito del día a día.

Bueno para ser honesta, esa latina se volvió un poco loca al principio, se murió de aburrimiento y no le entraba a la cabeza como ellos podían estar tan tranquilos y en paz. Como en todo en la vida hay parte que son más difíciles que otras y el adaptarme a estar en una comunidad diferente con una cultura muy diferentes tuvo sus momentos difíciles, siendo este uno de ellos. Al principio me sentaba y solo pensaba y me decía a mi misma: “¿Que estoy haciendo? Absolutamente nada”. Y me lo repetía una y otra vez, me sentía culpable teniendo tan poco tiempo en este país y solo estar sentada haciendo nada. Como es que todos aquí parecen estar en paz y yo solo pienso en tener que moverme. Después de estar tanto tiempo en silencio empecé a reflexionar porque. Me di cuanta que tantas fechas de entrega, trabajos y tareas cambiaron mi perspectiva del tiempo, en la escuela andaba de ahí para allá que perdí la habilidad de solo sentarme y no hacer nada sin razón alguna. Si llegue a hacerlo en la prepa fue porque ya no tenia ni una gota de energía y simplemente me iba a tomar una siesta, no me sentaba conmigo misma en silencio. Y menos con otros en silencio porque después de un tiempo se volvió bastante incomodo, como si no pudiéramos solo ser, se veía como algo antisocial. Pero aquí es algo normal, todo se sientan y luego toman ataya(tea) es como si en el resto del mundo la gente le tuviera miedo al silencio o solo escuchar la brisa del viento, mientras que aquí la gente le encanta solo estar con la presencia de alguien.

Tengo que admitir al principio me fue difícil, para sentarme necesitaba tener música conmigo, poco a poco logre hacerlo por más tiempo y al final logre quitarme ese audífono y me pude sentar en silencio. Aveces pensaba en las cosas de las que me había olvidado y necesitaba refeccionar desde hace bastate. Otras veces solo pensando en absolutamente nada, estaba en paz conmigo misma. En algunas ocasiones tomando tea o preparándolo. Eso pequeños placeres me tomaron mucho tiempo en aprender, pero cuando al fin los entendí me abrieron el mundo a un nuevo modo de ver el tiempo y de disfrutar pequeños momentos con distintas personas y a sentirme en armonía conmigo misma. Siempre sentí que eso seria sinónimo de ser floja o de dejar de trabajar, pero al contrario después de que tuve un mayor control y más tiempo para mi misma o solo para no hacer nada, trabajar y despejar mi mente me fue más sencillo.

Sentarse, respirar y ya, suena como algo tan sencillo pero en la actualidad el mundo nos dice que nos tenemos que mover. Parece que el tiempo está pasando más rápido y que no hay tiempo para solo respirar, solo hay tiempo de hacer lo que tenemos pendiente, ya que el tiempo se nos está acabando. Pero en Senegal se siente como si el tiempo viniera con menos presión, menos estrés y el viento sopla paz. Ese sentimiento de tranquilidad y no estrés es algo que necesitaba y no tenia ni idea, un equilibrio que necesitaba encontrar antes de regresar al estrés de la universidad y la vida en una cuidad donde todo se mueve 24/7. Simpre voy a estar eternamente agradacida con Senegal por habérmelo enseñado. No es que la gente no disfrute ni valore que el tiempo está pasando, solo lo ven de una manera más tranquila, en paz y armonía. Siempre jam rek, paz siempre

English
What happens when you put a Latina who loves dancing and moving around in a country where people sit in silence for 2 hours. A Latina who always wants to concentrate and finish her work so she can enjoy her time afterward with nothing to worry about. Imagine a girl that lives by the word efficiency moving to a country where people live by “inshallah” which means if God wants. I am someone who thinks that there is no need to waste time doing nothing and I had to adapt to a culture where sitting down and watching time go by is a daily habit.

Well to be honest, that Latina became a little crazy at first. She thought she will die of boredom and could not understand how everyone could be so calm and at peace. Adapting to being in such a different culture had hard times, this being one of them. At first, I sat and asked myself: “What am I doing? Am I doing nothing?”. And I repeated it that to myself, again and again. I felt guilty since I knew I just had limited time in this country and I was wasting it just sitting doing nothing. I could not understand how everyone seems to be at peace and I just can think about having to move. Spending so much time in silence made me reflect. I realized that so many delivery dates, work, and tasks changed my perspective of time.

I realized I lost the ability to sit and completely relax because I spend too much of my time going back and forth everywhere in high school. If I ever did it I was just to take a nap, I never gave myself time in silence. I also never spend time with others in silence because after a while it became uncomfortable. It felt like we were antisocial. However in Senegal is regular, everyone sits and drinks tea. It is as if in the rest of the world people were afraid of silence or just listen to the breeze, while here people just love being in the presence of someone.

I have to admit, It was really hard at the start to sit. I needed to listen to music with one headphone. After, I managed to do it for a big amount of time. And at the end, I took off that hearing aid and could sit quietly.

I thought about things that I forgot and needed to think. Other times I just thought about nothing. I was in peace with myself. That small pleasures took me time to learn, but when I finally understood them, they opened my world to a new way of seeing time, happiness. I felt in harmony with myself. I was told in school that doing nothing would be synonymous of being lazy. But it was the opposite. My mind had more clarity and activities became easier.
Siting and breathing sound like something so simple but became some hard to do when the world is telling us to move all the time. It seems like time is passing faster and therefore there is no time to stop, there is only time to do what we have pending since our time is running out.

But in Senegal, the wild has less pressure and blows with peace. That feeling of tranquility and not stress is something I needed and had no idea. I need a balance, I needed to find it before going to college and be in a place where everyone is moving, not stop.
I’m going to thanks Senegal forever for teaching me that. The place that taught me to value time while being in peace and harmony. Always jam rek, peace only.

Ndenda Mutsaku